
miércoles, julio 01, 2009
MÚSICA PARA CORRER

lunes, junio 01, 2009
VICTIMAS DE LAS EXPECTATIVAS
Si antes de comenzar la temporada alguien nos hubiera dicho a cualquiera de los aficionados de los Cavs que ocho meses después el balance sería caer eliminados en las finales de conferencia probablemente nos hubiéramos dado con un canto en los dientes. Yo mismo, en el análisis de pretemporada que puede leerse en este blog pronostiqué como mínimo la final de conferencia añadiendo que, a partir de ahí, cualquier logro sería un éxito. Y mi pronóstico fue de los más optimistas a la vista de la mayoría de análisis realizados por la prensa especializada norteamericana ver por ejemplo el realizado por John Hollinger para espn.com y, por qué no decirlo, de los comentarios que suscitó aquel post entre los fieles y entendidos seguidores de este blog.Entonces, ¿por qué estamos sumidos en esta especie de depresión? Pues en mi caso particular por tres razones:
2) Por la manera en la que se ha perdido. Nunca, pero nunca, se atisbó la más mínima posibilidad de ganar esta serie. Desde el mazazo psicológico del primer partido, ese que nadie esperaba perder, hasta la patética imagen ofrecida en el sexto y último los Magic nos han dado una lección de basket. Todos sus hombres; estrellas y secundarios han jugado su papel a la perfección, actuando como un verdadero equipo y ofreciendo el nivel que cabe esperar de una plantilla que se está jugando el todo o nada a estas alturas de la temporada. Una genialidad en el segundo partido y una actuación sobrehumana de LeBron en el quinto han sido los únicos argumentos que Cleveland ha podido esgrimir para justificar el papel de finalista seguro que todos le dábamos. Salvo LeBron, nadie ha estado a la altura. Sus compañeros han estado en unos casos maniatados por la presión, en otros obnubilados por la autocomplacencia y en la mayoría, ofuscados por un planteamiento de partido desde el banquillo que hace dudar muy mucho sobre el papel que juegan los entrenadores en los equipos profesionales de baloncesto de la NBA. Y me explico: Si un entrenador puede en la misma temporada ganar el COY y pocos días después estar tan desacertado en una serie decisiva es que quizá el papel del entrenador no es tan importante como todos pensamos.
3) Por la influencia que esta derrota puede tener para LeBron a la hora de decidir su futuro. Sinceramente, un tipo que promedia en unas finales de conferencia 38,5 puntos, 8 asistencias y más de 8 rebotes para nada y además lleva seis años esperando legítimamente a que a su alrededor se construya un equipo campeón tiene todo el derecho del mundo a plantearse si merece la pena volver a empezar de cero. Con un único año de contrato a la vista no hay tiempo para reconstruir. La única posibilidad es aprovechar los contratos que finalizan esta temporada y fichar, a golpe de talonario, un par de estrellas que esten tan desesperadas como LeBron por vestir sus dedos con el dorado metal de la victoria. Algo parecido a lo que hizo Boston hace dos temporadas. Pero aun así, el rey está en su derecho de plantearse su futuro lejos del estado de Ohio. Y nadie debería recriminárselo.
El tiempo pronto nos dará una pista. El día 18 de julio los Cavs ofreceran con toda seguridad a LeBron una extensión de contrato. La respuesta de “el elegido” puede ser un bálsamo que nos ayude a cicatrizar la herida o el golpe definitivo que hunda al equipo en la miseria más absoluta y a sus seguidores, ávidos de un título tras casi cuarenta años de historia, en la depresión deportiva definitiva.
miércoles, mayo 06, 2009
CRÓNICA DE UN MVP ANUNCIADO… hace tiempo
Y ustedes que lo vean...
sábado, febrero 07, 2009
LEBRON JAMES Y EL NÚMERO ÁUREO
El valor numérico de esta razón, que se simboliza normalmente con la letra griega “fi” es:
Estamos por tanto ante un número irracional con infinitas cifras decimales sin que exista una secuencia de repetición que lo convierta en un número periódico. Es imposible por tanto conocer todas sus cifras.
En la relación entre la altura de la gran pirámide de Keops, y cada uno de sus lados.
En la relación entre las partes, el techo y las columnas del Partenón en Atenas
En las relaciones entre altura y ancho de los objetos y personas que aparecen en las obras de Miguel Angel, Durero o Leonardo Da Vinci y especialmente en el Hombre de Vitruvio de Leonardo.
En las estructuras formales de las sonatas de Mozart o en la quinta sinfonía de Beethoven.
Y también en lugares mucho más vulgares como por ejemplo en la relación entre el alto y el ancho de un libro, una cajetilla de tabaco, una tarjeta de crédito o el DNI.
Lo expuesto hasta aquí puede no resultar muy sorprendente si asumimos el hecho de que el hombre, desde el principio de los tiempos, ha intentado representar la belleza a través de la armonía de las cosas. Lo realmente extraordinario es comprobar que la proporción aurea se revela de forma absolutamente natural en lugares insospechados, y al margen de cualquier acción o intervención humana. Por ejemplo:
En la relación entre la cantidad de
abejas macho y hembra en un panal.En la disposición de los pétalos de las flores
En la distribución de las hojas en un tallo.
En la relación entre las nervaduras de las hojas de los árboles
En la distancia entre las espirales de una Piña.
En la distancia entre espirales en la concha de un caracol

Ni siquiera el cuerpo humano es ajeno a la proporción mágica. La relación entre la altura del ser humano y la distancia desde su cabeza hasta el ombligo, la relación entre la distancia del hombro a los dedos y del codo a los dedos, la relación entre la altura de la cadera y la altura de la rodilla, la relación entre el diámetro de la boca y el de la nariz o la del diámetro externo de los ojos y la línea inter-pupilar, por citar sólo unos pocos ejemplos se aproximan de manera increible a phi. Incluso los ventrículos del corazón recuperan su posición de partida en el punto del ciclo rítmico cardiaco equivalente a la razón áurea.
A la vista de lo expuesto no es de extrañar que tan misteriosa proporción se haya identificado frecuentemente con la idea de Dios. El primero en adornar con el adjetivo divino al número áureo fue el monje italiano Fray Luca Pacioli, quien justificó tan alto honor basándose en diversas razones:
- El número áureo es único en diferentes igualdades matemáticas, por ello Pacioli lo compara con la unicidad de Dios.
- El número áureo es inconmensurable, ya que no puede ser escrito en su totalidad empleando números enteros, lo que significa que no se puede comparar a nada, como Dios.
- El número áureo es omnipresente, como Dios.
- El número áureo fue definido por tres segmentos de una recta por lo que Pacioli lo comparó con la Santísima Trinidad.
Y ya que estamos hablando de divinidades y entrando en asuntos más propios de la temática de este blog la noche del tres de febrero de 2009, en el Madison Square Garden de Nueva York, Dios volvió a disfrazarse de jugador de baloncesto y con la forma humana de Lebron James protagonizó sobre el parquet una actuación prodigiosa. Lo saben las 19.763 almas que presenciaron in situ el encuentro. Lo saben también los millones de personas que lo vieron, en directo o en diferido, a través de la televisión o en la pantalla de su ordenador. Pero aquellos que no lo han visto ni lo van a ver jamás no lo olvidarán nunca porque la obsesión de la NBA por la estadística resumirá para siempre lo que aconteció esa noche en una sucesión de cifras que perdurarán en la memoria colectiva del baloncesto para asombro de las generaciones venideras: 52, puntos, 9 rebotes, 11 asistencias 2 tapones y 3 pérdidas de balón en 44 minutos de juego, un triple doble monstruoso, convertido después en doble doble estratosférico por mor de una corrección estadística.
La noche del tres de febrero de 2009 Lebron James fue, al igual que el número áureo, único, inconmensurable y omnipresente en la trinidad de la canasta, el rebote y la asistencia. Su actuación fue, de algún modo, la de un ser divino.
A estas alturas los que me conocéis sabéis perfectamente que este artículo no va a terminar sin que mi retorcida mente relacione de algún modo los dos asuntos que han ocupado estas líneas.
Y, en efecto, la mayoría de vosotros ya habrá adivinado cual es la conclusión a la que quiero ir a parar…
52 + 9 + 11 + 2 – 3 = 71 …
… conclusión que no por ser previsible resulta menos inquietante…
71 / 44 = 1,61
miércoles, diciembre 31, 2008
UN GRAN REGALO DE FIN DE AÑO
sábado, diciembre 06, 2008
BRIGHT LIGHTS, BIG CITY
En 1984 el escritor norteamericano Jay McInerney publicó la novela “Bright lights Big city”, desafortunadamente traducida al castellano como “Luces de Neón”. McInerney había tomado prestado el título de la canción compuesta en 1961 por el extraordinario bluesmen Jimmy Reed y versionada después por otros muchos artistas, entre ellos los Rolling Stones. En ella relata la historia de un escritor frustrado que se gana la vida como corrector de estilo en un diari
o neoyorkino. Asqueado de su trabajo, abandonado por su mujer, y peleado con su familia gasta sus noches recorriendo los clubs y discotecas de moda de Nueva York en busca de fiestas, mujeres, alcohol y cocaína. McInerney sitúa la acción en los años dorados de la cultura "yuppie", una época en la que ejecutivos, modelos, drogadictos y busconas cruzan sus caminos en las noches de una ciudad que engulle despiadadamente sus almas. Nueva York aparece retratada como un gigantesco imán de vanidades, un escenario vacuo en el que conseguir que el portero te deje pasar al club de moda equivale a lograr el reconocimiento social. El papel de Jay-Z puede ser decisivo para convencer a Lebron. Junto a su esposa Beyonce Knowles ha desbancado recientemente a Brad Pitt y Angelina Jolie de la lista de matrimonios más ricos de Hollywood que elabora anualmente la revista Forbes. Cantante, productor musical y empresario de éxito con intereses en la industria hotelera, publicitaria, del cine y de la moda es además propietario de una parte de los New Jersey Nets y uno de los principales impulsores del traslado de la franquicia a Brooklin, el barrio en el que nació. Además de todo ello Jay-Z es un ídolo para James. Representa el tipo de vida que quiere tener y conoce a la gente con la que James quiere relacionarse, una gente cuyo estilo de vida quizá no esté tan alejado como podríamos pensar del descrito por McInerney en su novela. La maquinaria promocional ya se ha puesto en marcha y Jay-Z se ofrece como el acompañante idóneo para guiar a James a través del trayecto que ha de recorrer para convertirse en el deportista más rico y famoso de la historia.

Ya' gonna wish you had a-listened, to some a-those things I said
Las luces brillantes de la gran ciudad han nublado la cabeza de Lebron
He intentado hablarle a este chico.
domingo, noviembre 30, 2008
Y 06.6 SEGUNDOS DESPUÉS...
jueves, octubre 16, 2008
EL LEGADO ESTADÍSTICO DE UNA NOCHE HISTÓRICA


La noche del 13 de diciembre de 1983 los astros se alinearon para que los 9.655 espectadores que asistieron al McNichols Arena de Denver fueran testigos de uno de los mayores espectáculos que se han contemplado jamás sobre una cancha de baloncesto. Fue preciso que se asociasen los talentos y voluntades de los Nuggets, un equipo que hizo del ataque desenfrenado su seña de identidad durante los 80 y un rival, los Detroit Pistons, que no tuvo miedo aquella noche de cruzar el umbral de la locura, algunos años antes de hacer del juego duro y físico su bandera. Unos y otros se conjuraron para convertir el objetivo último del juego: anotar al menos un punto más que el adversario, en objetivo único del juego y se entregaron a un frenesí encestador como no ha conocido jamás la historia de la NBA y seguramente ya no volverá a conocer. Cualquier otra cosa que no fuese anotar y anotar dejó de tener importancia. La táctica, la defensa o la presión se convirtieron en capítulos arrancados de cuajo del viejo manual del baloncesto, el mismo que enarbolan algunos para cargarse de razón cuando utilizan la expresión “lo importante es la victoria” para justificar el espectáculo feo y aburrido en el que a veces convierten este deporte.
Un repaso apresurado a la estadística generada aquella noche produce escalofríos, pero seguramente está muy lejos de permitirnos alcanzar a comprender lo que debieron sentir los privilegiados que contemplaron en vivo aquella gesta. Un resultado final de 186-184 tras tres prórrogas. 370 puntos obtenidos entre ambos equipos. Doce jugadores en cifras dobles. Cuatro jugadores por encima de los 40 puntos. 142 canastas anotadas con un increíble 57% de acierto conjunto en el tiro.
Ya sé lo que estáis pensando. El baloncesto es algo más que atacar y anotar sin tregua. La defensa y la táctica son aspectos fundamentales del juego hoy en día y no admitirlo equivale a no apreciar al cien por cien lo que este maravilloso deporte puede ofrecernos. Estoy totalmente de acuerdo. Pero si me permitís la comparación, también abusar del marisco es malo para la salud y no por ello en Navidades dejamos de pegarnos un atracón de langostinos.
Este post se lo he dedicado a Julius Bird y a Mo Sweat, dos ilustres blogueros. Al primero en recuerdo de su blog “Mikan Versus Knicks” junto con el de Peter Mihn el mejor blog de baloncesto que ha habido y que habrá. Un blog que pasó a mejor vida por culpa de los inútiles de blogger y en cuyas páginas algunos tuvimos la ocasión de descubrir joyas como la que encabeza este post, de donde yo lo copié en su momento. Al segundo, por ser quien para mí representa ahora mismo ese espíritu ochentero que tenía el blog de Julius, aunque en "Mikan versus Knicks "tuvo cabida el baloncesto de todas las épocas. Por las venas de Mo Sweat no corre sangre, sino pura NBA de los ochenta, la época dorada del basket. Y además su equipo ganó el anillo en el año en que se disputó este partido.
Por cierto, creo que no he dicho quién ganó al final, pero ¿a alguien le importa?
jueves, octubre 09, 2008
AL SERVICIO DE SU MAJESTAD
Una forma como otra cualquiera de titular un artículo cuyo único objetivo es analizar el roster de los Cleveland Cavaliers para la campaña 2008-2009 y, de paso, las aspiraciones del equipo en este largo preludio de la que probablemente será la temporada más tortuosa del equipo, la 2009-2010 al final de la cual sabremos la elección de “El Elegido”Mientras llega el ansiado momento los Cavs deben afrontar un curso que puede aportar argumentos definitivos a Lebron para tomar su decisión en un sentido o en otro. Por primera vez en mucho tiempo, Danny Ferry y los responsables técnicos del equipo han actuado con una cierta coherencia, intentando solventar las necesidades de la plantilla dentro del escaso margen de maniobra que permite una carga salarial desorbitada (fruto de las estúpidas decisiones del pasado) que ha convertido a los Cavs en la segunda franquicia más cara de la liga, lejos aún de los inalcanzables Knicks.
A mediados de agosto los aficionados leíamos incrédulos la noticia de que, por fin, Ferry nos brindaba la posibilidad de jugar con un base puro: Mo Williams. Probablemente hubiera opciones mejores en el mercado, pero como ya ha quedado dicho el margen de maniobra era escaso. Como contrapartida de este movimiento que involucraba a Cavs, Bucks y a la nueva franquicia de Oklahoma, Damon Jones era traspasado al equipo de Milwaukee y Joe Smith daba con sus huesos en el equipo antes radicado en Seattle. Ninguno de los dos supone una gran pérdida para los Cavs. Jones ha sido una rémora más que otra cosa y es uno de los principales responsables del mal ambiente que reinó en el vestuario la pasada temporada. En cuanto al veterano y experimentado Smith, creo que no le echaremos de menos. El rookie J.J Hickson progresa a pasos agigantados en la tarea de cubrir su hueco en el equipo.
En un claro intento de no reproducir los errores del año pasado con las interminables renovaciones de Pavlovic y Varejao que tan caro le costaron al equipo, Ferry hacía a tiempo los deberes y zanjaba la extensión de los contratos de Delonte West y Daniel Gibson, renovaciones merecidas y que deben servir para apuntalar la confianza de ambos jugadores. Williams, West y Gibson tienen a partir de ahora la responsabilidad de asumir la dirección del juego del equipo. Aunque muy jóvenes (el mayor, Williams, cuenta tan solo con 25 años) los tres tienen la suficiente calidad y experiencia como para afrontar el reto con garantías. Las incorporaciones de los ex-grizzlies Tarence Kinsey y Lorenzen Wright, un joven con ganas de demostrar que tiene un sitio en esta liga y un veterano que pude aportar en los momentos importantes, ponen el broche a una pretemporada interesante desde el punto de vista de la gestión, lo que nos hace pensar a los seguidores de Cleveland que los médicos de Ferry ha dado con el adecuado cóctel de fármacos para curar la esquizofrenia que padeció el año pasado.
BASES:
Mo Williams. Sin duda el protagonista del verano cavalier. Un base de verdad. No es una estrella de la liga, al menos no lo es ahora pero su talento y juventud deben hacernos mirar el futuro con ilusión. 17,2 puntos y 6,3 asistencias por partido el año pasado con los Bucks son una garantía. Aunque quizá su mayor contribución al equipo no tendrá que ver con el apartado estadístico sino, más bien, con un cambio importante en el estilo de juego. Con Williams en cancha los Cavs tendrán más fácil pisar el acelerador en el juego de transición y aprovechar, de una vez, las cualidades de Lebron en este aspecto del juego.
Delonte West. Después de una temporada rookie prometedora, en la que manejó con acierto el juego de los Celtics, entre unos y otros consiguieron que olvidara quien es. Un jugador sin confianza no es nadie y eso es precisamente lo que ha recuperado en los Cavs. La nunca resuelta polémica sobre si es un base o un escolta carece de importancia ahora que Mo Williams está en el equipo. Jugará indistintamente en ambas posiciones y en las dos lo hará bien, pues talento tiene de sobra para ello.
Daniel Gibson. La pasada temporada las lesiones le impidieron mantener el ritmo de partidos necesario para asentar su juego. El partido entre rookies y sophomores durante el último All Star es solo una muestra de lo que es capaz de hacer. Un tirador excepcional. Seda pura como diría Juanejo. Este año puede y debe aprovechar los huecos que inevitablemente provocan los sobremarcajes que sufre Lebron. Y ayudar en la dirección del juego, la faceta en la que menos ha progresado.
Eric Snow. El assistant coach mejor pagado de la liga, pues eso y no otra cosa lleva haciendo durante los últimos años. Con un contrato de 7,3 millones de dólares que expira al final de esta campaña, su destino no puede ser otro sino ser traspasado allá por febrero a algún equipo necesitado de liberar salario y quizá, seguramente, ser cortado y volver al equipo para seguir enriqueciendo al coach Brown con sus conocimientos tácticos (nótese la ironía de esta última frase)
ALEROS:
Wally Szczerbiak. Un caso perdido. Y bien que lo siento, dado la profunda admiración que siento por su augusto padre. No puede ser casualidad que haya vestido la camiseta de cuatro equipos distintos en las últimas tres temporadas. Desde que fue All Star en 2002 no ha hecho más que bajar su rendimiento. En los Cavs, desde luego, no ha dado de sí lo que se esperaba. Esto, unido a su elevado salario de 13 millones de dólares, y al hecho de que termine contrato a final de temporada casi le garantiza un nuevo cambio de equipo para la próxima temporada. No olvidemos que los Cavaliers también tienen que hacer hueco salarial antes de 2010.
Tarence Kinsey. Vivió su momento de gloria durante los partidos de la basura en su temporada de debut con los Grizzlies de un Pau Gasol bastante alicaído por aquella época. Después la cruda realidad, las dificultades para encontrar equipo y la necesidad de emigrar a Europa, donde disputó 14 partidos con el Fenerbahce Ulker de Estambul. Los Cavs le brindan ahora una nueva oportunidad para demostrar sus cualidades. Su mejor baza es su dinamismo a uno y otro lado de la cancha. Su mayor hándicap será su endeblez física. Si no responde en defensa, verá muchos partidos de paisano en el banquillo.
Sasha Pavlovic. Con el bueno de Sasha, casi puede darse por bueno el dicho aquel de lo que mal empieza mal acaba. Tras dilatarse más de la cuenta su renovación el año pasado vimos como su papel en el equipo se alejaba del rol estelar protagonizado a finales de la temporada 2006-2007. La pasada fue una temporada para olvidar. Nunca desde que juega en la NBA ha tirado peor a canasta. Este año tiene mucho que demostrar. Se disputará con Wally un lugar junto a Lebron en los momentos importantes y ambos podrían ceder minutos a Gibson o Delonte si, como parece, Brown tiene la intención de aprovechar las cualidades de Mo Williams para asomarse tímidamente al run & gun.
Lebron James. Después de protagonizar obligado por las circunstancias la mejor temporada de su vida en cuanto a rendimiento individual y alentado por el subidón de la medalla de oro olímpica, la próxima temporada se presenta como la adecuada para dejar claro por si alguien aún duda que el jugador más determinante de la NBA desde que un tal Jordan se retirara nació en Ohio y viste de oro y vino. Cualquier galardón individual que no sea el MVP será un fracaso. Cualquier logro como equipo que no sea repetir, como mínimo, las finales de 2007 será una frustración. Y nadie quiere a Lebron fracasado ni frustrado la temporada previa a decidir su futuro.
PIVOTS:
Ben Wallace. A diferencia de a otros muchos seguidores de los Cavs, a mi no me ha defraudado, sencillamente porque no esperaba nada de él. Uno de los ejemplos más escandalosos del “se dejaba llevar” de los últimos años. El jugador mejor pagado de la plantilla promedió en los 22 partidos disputados en año pasado unos pírricos 4,2 puntos y 7,4 rebotes. Durante los playoffs bajó sus prestaciones y protagonizó momentos deplorables de escaqueo, como ese misterioso dolor de oídos cuando el equipo más le necesitaba. Con 34 años no creo que el físico, su única baza, le permita mejorar su rendimiento. Nos conformaremos con que no empeore. Lo único bueno de Wallace es que acaba contrato en 2010 y con el salario que libera los Cavs podrán fichar a algún crack que haga a Lebron pensarse eso de mudarse a Brooklin.
Lorenzen Wright. Danny Ferry, muy amigo de imitar lo que hacen los General Managers de otros equipos parece haberse inspirado en su tocayo Ainge para incorporar, casi a cambio de cama y comida a un hombre alto veterano y curtido en mil batallas que puede aportar al equipo su experiencia en momentos importantes. Los mejores años de Lorenzo han pasado pero si P.J Brown fue capaz casi con 40 tacos de ayudar a los Celtics a ganar el título el año pasado los aficionados de los Cavs deberíamos, cuando menos, esperar que le eche una mano al equipo en esos momentos en los que la experiencia es un grado.
Anderson Varejao. El tira y afloja de su agente con Ferry por negociar su renovación le costó caro a los Cavs que no pudieron contar con él hasta diciembre. Descentrado, no ha logrado dar el salto de calidad que se esperaba, especialmente en ataque, aunque ha seguido cumpliendo en defensa. Este año tiene que tener más protagonismo en la zona contraria. Auguro una buena temporada. Aunque sólo sea porque al final de esta campaña puede ejercer la player option para marcharse a otro equipo y su agente tiene una familia que mantener,
Zydrunas Ilgauskas. Sigue siendo imprescindible en este equipo. Esta temporada Brown debería alejarle un paso más del aro. No sólo para aprovechar una de las mejores muñecas de la NBA sino para protegerle de los golpes de los pivots rivales. Ya hay suficientes hombres rudos en el equipo para llevar a cabo esa misión. Y Big Z lleva muchas temporadas a sus espaldas. Con ese físico no le queda cuerda para rendir al máximo nivel más que una o dos temporadas. Y Lebron no puede esperar.
LOS ROOKIES:
J.J Hickson. Su rendimiento durante la liga de verano ha sorprendido hasta al mismo Ferry. Dotado de un físico espectacular, la incorporación de Wright podría permitirle jugar un poco más alejado del aro. Para ello deberá mejorar su tiro a tres o cuatro metros. Y en defensa tendrá la oportunidad de aprender un par de cosas de Ben Wallace. Si tiene minutos puede ser un candidato al quinteto de novatos del año.
Darnell Jackson. La segunda elección de los Cavs en el draft de 2008 lo va a tener más difícil que su compañero de promoción. El alero procedente de la universidad de Kansas deberá confirmar las expectativas creadas el año pasado, en el que, promediando 11,2 puntos y 6,7 rebotes, ha jugado un papel importante para que los Jayhawks lograran el título. De su capacidad para adaptarse a su nuevo rol y a una competición bien distinta dependerán sus posibilidades para hacerse un hueco en la rotación.
LOS QUE ESPERAN UNA OPORTUNIDAD:
A día de hoy los Cavs tienen confirmados 14 hombres. La plaza que queda por cubrir tiene 5 pretendientes:
Ronald Dupree. Alero de 2,01 con 5 años de experiencia en la liga. En su mejor temporada, la 2003-2004 promedió con Chicago 6,2 puntos y 3,6 rebotes.
Jawad Williams. Alero de 2,06. Otro campeón de la NCAA, este con North Carolina y en 2005. Viejo conocido de la afición española ya que formó parte del Ata Gestión Fuenlabrada, por donde pasó sin pena ni gloria.
Lance Allred. Ya formó parte del roster de los Cavs la temporada pasada, en la que los problemas físicos de los hombres altos propiciaron un hueco para este pivot blanco de 2,11 en el que se da la circunstancia de ser el primer jugador declarado oficialmente sordo por la NBA.
Vernon Hamilton. un base pequeño y eléctrico con buenas aptitudes defensivas.
Michael Dickerson. El más conocido. Un gran anotador que, tras un prometedor inicio de carrera, ha pasado alejado de las canchas 5 años debido a una hernia de disco. Su último equipo fueron los Memphis Grizzlies, en los que compartió vestuario con un por entonces barbilampiño Gasol.
Si nos atenemos a las necesidades del equipo, la cosa debería estar entre Dupree, Williams y Dickerson. Hamilton no es el tipo de base que necesitan los Cavs y Allred ocupa una posición que está sobradamente cubierta con la plantilla actual. Dado que el estado de forma de Dickerson es una incógnita tras 5 años parado, la cosa debería estar entre Williams y Dupree.
MIS PRONÓSTICOS:
Vamos a mojarnos. Un mínimo de 50 victorias, el título de división y la final de conferencia, previsiblemente frente a los Celtics, son objetivos alcanzables y el equipo está obligado a luchar por ellos. Si se cumplen estas previsiones, Lebron se alzará con toda seguridad con su primer MVP. A partir de ahí cualquier cosa es posible aunque ello dependerá de la habilidad de Ferry para canjear los contratos de Snow y Szczerbiak por refuerzos de garantías. Los Cavs tienen, por fin, un base de verdad, cuentan con el mejor grupo de hombres altos defensivos de la liga y además tenemos a Lebron. No hay excusas para no dar el salto de calidad que los aficionados esperan.
GO CAVS!!!!!!!
miércoles, agosto 13, 2008
martes, agosto 05, 2008
CORRER ES DE COBARDES
No. No estáis flipando. El Atlético de Madrid tuvo una sección de baloncesto (Ver la historia pinchando AQUÍ) Y en ella jugó uno de los jugadores más talentosos que yo haya visto sobre una cancha de basket. Y también uno de los más vagos: Walter Berry, The “Truth
”. En 1990 el presidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil, pensó que merecía la pena extender la rivalidad con el Real Madrid a las canchas de parquet y adornar su proyecto deportivo con una sección de baloncesto a la altura de la historia del club. Sus negociaciones con el Ayuntamiento de Villalba, una bonita localidad de la sierra noroeste de Madrid, dieron como fruto la fusión del Collado-Villalba que ocupaba una plaza en la liga ACB y el equipo colchonero naciendo así el Atlético de Madrid Villalba. Para dar lustre al nuevo equipo el mandatario atlético puso sus ojos en dos americanos de renombre: Shelton Jones y Walter Berry.
En su mejor temporada en la NBA, la 87-88, promedió con los Spurs 17,4 puntos y 5,4 rebotes en poco más de 26 minutos por partido. Vistió el uniforme de los Portland Trail Blazers, San Antonio Spurs, New Jersey Nets y Houston Rockets. Su breve carrera en la NBA parece una huida hacia delante buscando escapar de aquellos obstinados entrenadores empeñados en hacerle defender y correr. Decidió probar suerte en Italia y jugó durante la temporada 1989-1990 en el Paini de Napoles donde promedió 29,6 puntos y 11,5 rebotes por partido.
En este punto de la historia es cuando aparece el inclasificable Jesús Gil. Empeñado en asaltar a las primeras de cambio la lucha por el título de la ACB ofreció a Walter Berry un suculento contrato de 180 millones de pesetas (¡¡¡¡ de las de 1990 !!!!) Su impacto en la liga española fue inmediato. Su debut tuvo lugar el 10 de octubre de 1990 precisamente contra el Real Madrid, protagonizando una actuación portentosa: 52 puntos y 15 rebotes. La temporada cabe calificarla como un éxito ya que el equipo alcanzó los playoffs cayendo en segunda ronda frente al Joventut de Badalona. A nivel individual Walter Berry dejó para los libros de records de la ACB el de puntos anotados en un partido, los 52 del día de su debut, y el de puntos por partido anotados en una temporada 33,4 nada menos. Ambos records a día de hoy siguen vigentes. Por si esto fuera poco y como quien no quiere la cosa, promedió casi 12 rebotes por partido aquella temporada. Por desgracia, nunca sabremos qué hubiera pasado con Berry y con el Atleti en las siguientes campañas. Las desavenencias de Jesús Gil con el alcalde de Villalba terminaron por hacer desaparecer el equipo y Berry decidió emigrar a Grecia donde le esperaba una jugosa oferta del Aris de Salonica. Precisamente en Grecia desarrolló la mayor parte de su carrera, y allí logró sus mayores éxitos a nivel de equipo, como la liga griega en 1993 con el Olimpiakos o la Korac del 94 con el Paok. También jugó algunas temporadas en Italia. Ostenta un curioso record: el de no haber jugado jamás como profesional dos temporadas consecutivas completas en el mismo equipo. La expresión trotamundos del baloncesto adquiere todo su sentido cuando hablamos de Walter Berry.
lunes, julio 21, 2008
"THE REAL MILLI VANILLI"
En un desesperado intento de seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro el avispado productor tuvo la desfachatez de lanzar al mercado a los verdaderos cantantes que se escondían tras los rostros de los farsantes con el nombre “The Real Milli Vanilli” pero cosecharon un rotundo fracaso. Los propios Morvan y Pilatus también intentaron, por su parte, reconquistar al gran público y en 1993 grabaron con sus propias voces un álbum llamado “Rob & Fab” que corrió la misma suerte.
Llegados aquí intentaré retomar la idea original de este post que no es otra que declarar a Ronny Turiaf el legítimo heredero de los Milli Vanilli. O el tercer Milli Vanilli si lo preferís, "Ron, Rob & Fab". La razón es que, al igual que el denostado dúo, el bueno de Ronny es hoy por hoy sólo fachada. Un mero showman. Domina como nadie los aspectos del juego que más tienen que ver con el espectáculo. Es único a la hora de agitar la toalla en el banquillo, el mejor cuando la cosa se pone fea y hay que solicitar con vehemencia el apoyo de la grada y sus enormes pectorales siempre están preparados para escenificar esa absurda y primitiva ceremonia que consiste en golpearse el pecho con la estrella del equipo para celebrar una racha de aciertos,normalmente justo después del momento en el que el entrenador del equipo rival solicita un tiempo muerto. Pero cantar, lo que se dice cantar, al menos desde que juega en la NBA, no ha cantado ná de ná.
Los Milli Vanilli bailaban con frenesí, lo daban todo en el escenario y enardecían a las jovencitas con sus cuerpazos esculpidos en puro ébano, pero de sus gargantas jamás llegó a escapar nada parecido a una canción.
Los Warriors han hecho algo cuya lógica se nos escapa a la mayoría de nosotros. Han visto en Turiaf algo más que un mero animador de banquillos. Le han ofrecido un contrato plurianual y muy bien remunerado y, por tanto, le han dado la oportunidad de demostrar que es un verdadero cantante. A ver qué tal le va su primer concierto.
jueves, julio 17, 2008
SEMANA DE HOMENAJE A LOS CLIPPERS DE LA TEMPORADA 2000-2001
¡¡¡ I LOVE THIS GAME !!!
Y A VOSOTROS OS QUIERO UN HUEVO TIOS
martes, julio 15, 2008
PIENSA MAL Y ACERTARÁS
Darius Miles lo tiene claro: quiere volver a la NBA. Y está trabajando duro para lograrlo. Sería el primer jugador de la historia de la liga en conseguir volver a jugar después de haberle sido diagnosticada una “career-ending injury” No obstante, las dificultades que se está encontrando tienen menos que ver con la naturaleza de su grave lesión, una micro fractura en su rodilla, que con una serie de oscuras maniobras para torpedear su regreso. Me explico: El diario “The Oregonian” acaba de anunciar que Miles ha sido sancionado con 10 partidos de suspensión por violar la política antidroga de la liga. Lo extraño es que la noticia no ha sido hecha pública por la NBA. Al parecer la liga envió un email confidencial a los treinta equipos que forman la competición informándoles de la sanción. No hay que ser muy listo por tanto para suponer que la fuente del periodista no puede ser otra que los Portland Trail Blazers, el equipo que aun tiene que hacer frente a un compromiso salarial de más de 27 millones de dólares en virtud del contrato que liga al jugador con el equipo de Oregon hasta el final de la temporada 2010. ¿Por qué los Blazers tienen tanto interés en que Miles no encuentre equipo? Pues por una razón bien importante. Según las normas de la liga, si Miles ficha por otro equipo y disputa un total de 10 partidos en cualquiera de las dos próximas temporadas su salario volvería a sumar en la nómina de Portland para el cómputo del “salary cap” Los esfuerzos de Darius Miles y el excelente trabajo que ha realizado en sus recientes “workouts” con los Celtics y los Suns pueden quedarse en nada. Pero no acaba aquí la cosa. El hecho de que haya trascendido el número exacto de partidos de sanción añade aún más interrogantes a este asunto. Según el Convenio colectivo de la NBA una sanción de diez partidos por violar el programa antidrogas solo puede ser consecuencia de dos tipos de falta: un cuarto positivo por marihuana o un positivo por utilización de los llamados SPED “Steroids or Performance Enhancing Drugs” Y aquí viene lo raro. Si Darius Miles estuviese siendo sancionado por su cuarto positivo con marihuana necesariamente hubiera de haber cumplido antes la sanción correspondiente por el tercero, que acarrea cinco partidos de suspensión. A nadie le consta que haya recibido esta sanción por tanto, blanco y en botella. No es cuestionable que la NBA sancione a un jugador por utilizar sustancias que mejoren artificialmente su rendimiento. Sí lo es que se haya dado a conocer la noticia de forma que resulte tan evidente la falta cometida, máxime cuando desde siempre este tipo de cuestiones se han manejado con suma discreción y así está expresamente recogido en el propio convenio de la NBA. Pero lo que resulta especialmente grave es que, a día de hoy, Darius Miles no es jugador de la NBA por lo que hacer pública información médica de carácter confidencial es cuando menos poco ético, por no decir que sería ilícito. Darius Miles no cae simpático a casi nadie: su larguísimo historial de adicciones, detenciones, indisciplinas y, especialmente, su dudoso gusto a la hora de elegir coche tienen algo que ver con ello. Pero todo el mundo se merece otra oportunidad ¿no?


lunes, junio 30, 2008
ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO
jueves, junio 19, 2008
MI NOMBRE ES LENNY
viernes, junio 13, 2008
HAMBRE ATRASADA
lunes, junio 02, 2008
SIEMPRE MIRZA
Navegando por Youtube he dado con una auténtica joya. La ha subido Galaktus1319, a quien no conozco pero os juro que desde hoy es uno de mis ídolos. Es uno de los escasísimos videos disponibles en la red en los que puede verse en acción al gran Mirza Delibasic; para mí (y ya sé que Juanejo se va a enfadar) el mejor jugador europeo de todos los tiempos y auténtico ídolo de mi infancia. Delibasic fue quien nos descubrió la magia del basket a una generación de jovenzuelos en una época en la que era casi imposible ver NBA. Por eso aprovecho que cada vez es mayor el número de aficionados jóvenes que visitan este blog para daros a conocer a este mago del deporte de la canasta. El video sirve para hacernos una pequeña idea del tipo de jugador que era, pero no refleja más que una mínima parte de su genialidad. Creedme. Los que le vieron jugar en directo en el desaparecido pabellón de deportes del Real Madrid, saben de lo que hablo.
Como persona, igual que como jugador, fue irrepetible. Lamentablemente su existencia al margen de las canchas de basket estuvo marcada por la desgracia. Si quereis saber más sobre su vida personal y los logros deportivos que consiguió os dejo AQUÍ el enlace al post que le dediqué hace tiempo. Ahora, gracias a Galaktus1319, puedo aportar tambien un pequeño testimonio visual para que el legado de Mirza no quede en el olvido y las generaciones más jovenes sepan el grandísimo jugador que fué.
SIEMPRE MIRZA. NO TE OLVIDAMOS.
miércoles, mayo 28, 2008
LAS CINCO LEYES FUNDAMENTALES DE LA ESTUPIDEZ HUMANA
Pocos autores han estudiado con mayor rigor la estupidez y sus consecuencias sobre el progreso social que el economista italiano Carlo M Cipolla (1922-2000) En su obra Allegro ma non troppo, publicada en 1988, realiza un breve análisis económico, demográfico e histórico de la estupidez humana y enuncia sus famosas leyes fundamentales:
- Incautos: Aquellos cuyas acciones les causan un perjuicio a sí mismos, pero benefician a los demás.
- Inteligentes: Aquellos cuyas acciones producen un beneficio para sí mismos, y simultáneamente también benefician a los demás.
- Malvados: Aquellos cuyas acciones producen un beneficio para sí mismos, perjudicando a los demás.
- Estúpidos: Aquellos cuyas acciones perjudican a otros, perjudicándose a la vez a sí mismos.
Imaginemos un individuo que en un bar deja descuidada su cartera y alguien le roba cien euros. Estaríamos ante un incauto. Si el individuo que le roba el dinero sustrae limpiamente de la cartera esos cien euros sin causarle ningún perjuicio adicional estaría actuando como un malvado perfecto ya que el beneficio que obtiene es exactamente igual a la pérdida del otro, por lo que el conjunto de la sociedad ni gana ni pierde. Pero si el ladrón se lleva la cartera con los cien euros y no le devuelve la documentación se estaría comportando como un malvado-estúpido, ya que el perjuicio que causa al otro individuo y al conjunto de la sociedad es mayor que el beneficio que consigue.
En los extremos de esta categorización se hallan los individuos inteligentes, que realizan acciones de las que sacan provecho tanto ellos mismos como otros individuos y los estúpidos, que son aquellos cuyas acciones son perjudiciales tanto para ellos como para los demás.
Cuarta Ley Fundamental: Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un malvado. Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad. El malvado quiere obtener beneficios. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener beneficios para sí procurando también beneficios a los demás, deberá obtener su beneficio causando pérdidas a su prójimo. Ciertamente, esto no es justo, pero es racional, y siendo racional, puede preverse y, por tanto, preparar la oportuna defensa
Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Tal y como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo racional de prever cuándo, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido uno está completamente desarmado. La persona inteligente sabe que es inteligente; el malvado es consciente de su perversión y el desgraciado incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Pero al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido y esto contribuye en gran medida a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su poder devastador.
Macroanálisis y Quinta Ley Fundamental: La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe. El estúpido es mucho más peligroso que el malvado. Si todos los miembros de una sociedad fuesen malvados perfectos, la sociedad quedaría en una situación estancada pero no se producirían grandes desastres. Todo quedaría reducido a transferencias masivas de riqueza y bienestar. Pero cuando los estúpidos entran en acción las cosas cambian completamente. Las personas estúpidas ocasionan pérdidas a otras personas sin obtener ningún beneficio para ellas mismas y, por consiguiente, la sociedad entera se empobrece y entra en decadencia. Por el contrario una sociedad prosperará en la medida en que el porcentaje de individuos inteligentes que en ella reside sea capaz de controlar y mantener a raya a los estúpidos y, al mismo tiempo, producir para ellos mismos y para los otros miembros de la comunidad ganancias suficientes como para que el progreso sea un hecho.
Sería un grave error creer que el número de estúpidos es más elevado en una sociedad en decadencia que en una sociedad en ascenso. Ambas se ven aquejadas por el mismo porcentaje de estúpidos. La diferencia entre ambas sociedades reside en el hecho de que en la sociedad en declive los miembros estúpidos de la sociedad se vuelven más activos por la actuación permisiva de los otros miembros.
Conclusión:
Cualquier organización formada por una pluralidad de individuos debería componerse, en principio, de una fracción de incautos, malvados, inteligentes y estúpidos proporcional al de la sociedad en la que dicha organización se encuadra. De igual modo el hecho de que los responsables de dicha organización pertenezcan a una u otra categoría determinará en gran medida la capacidad de dicha organización para progresar o entrar en decadencia.
Si tomamos como ejemplo un equipo de la NBA podríamos, analizando sus decisiones y actuaciones, clasificar a sus dirigentes en alguno de los cuatro grupos que establece Cipolla. Para mi, por ejemplo, y a la luz de sus últimas operaciones Chris Wallace, el GM de los Memphis Grizzlies, sería un incauto pues ha procurado un enorme beneficio a los Lakers con el traspaso de Gasol obteniendo mucho menos a cambio. Por idénticas razones Mitch Kupchak se ha comportado como un malvado.
Tambien tenemos casos claros de estupidez manifiesta, aplicable a aquellos dirigentes, como Danny Ferry o Isiah Thomas cuyas acciones constantemente producen perjuicios para su equipo sin provocar beneficios aparentes para otros. Me puedo equivocar pero creo sinceramente que el reciente traspaso entre Cleveland y Chicago a la luz de los resultados obtenidos por ambos equipos no ha beneficiado a ninguno de los dos.
Como aficionado de los Cavs, no me resigno a asistir impasible a la decadencia de mi equipo. Las decisiones estan en manos de un estúpido y las consecuencias pueden ser devastadoras.
¡¡¡¡Que alguien haga algo por favor!!!!























