viernes, agosto 04, 2006

MIRZA DELIBASIC: UN EJEMPLO DE GENEROSIDAD

Le apodaban “Kindje”. Al parecer es un término intraducible en su idioma original pero atendiendo a la etimología de la palabra estoy convencido de que tiene algo que ver con amabilidad, generosidad o simplemente bondad. Y así era Mirza Delibasic. Su carrera deportiva y su vida personal están plagadas de detalles y anécdotas en los que hizo gala de esas cualidades. Un cáncer linfático acabó con su existencia el 8 de diciembre de 2001, cuando contaba tan solo 47 años. Las ganas de vivir las había perdido antes, cuando tomo la generosa decisión, una más, de permanecer en su casa, con su gente, en un tiempo en el que su país se deshacía en pedazos en medio de una guerra incomprensible mientras él veía morir a su familia y amigos e incluso se veía obligado a empuñar las armas. Su vida deportiva se había extinguido mucho antes, a finales del verano de 1983 cuando le sobrevino un derrame cerebral que dejo su cuerpo medio paralizado y del que nunca llegó a recuperase totalmente.
Como deportista ganó todo lo imaginable. Fué campeón olímpico, de Europa y del Mundo con la selección yugoslava, de la que formó parte junto a una generación de jugadores geniales cuyo legado se ha perpetuado en el tiempo. Asombró al mundo del baloncesto con su juego alegre y vistoso y siempre pensó que era posible ganar y al mismo tiempo dar espectáculo. Con 1,97 de estatura jugaba de escolta o alero pero su manejo de balón y su visión de juego superaba con creces a la de cualquier base de la época. Era un tirador magnífico, con una efectividad desquiciante, aunque se le recuerda sobre todo por sus asistencias. Las daba de todos los colores: por la espalda, por debajo de sus piernas, de las del contrario, mirando a la grada, de lejos a una mano estilo cuchara, incluso desde su campo, tipo lanzamiento de beisbol o con bote previo en el parquet. En definitiva, hacía cosas que nunca nadie hizo antes en Europa y que nadie ha hecho después. Fue un jugador adelantado a su tiempo.
En otros aspectos no parecía yugoslavo. No se alteraba, ni intentaba sacar de sus casillas al rival. Ya tenía otros compañeros que se encargaban de eso. Él al rival lo descentraba con su juego y lo maravillaba, igual que a los espectadores, tanto propios como rivales.

En el Real Madrid jugó y asombró dos temporadas, la 81-82 y la 82-83. Su salida del equipo fue un gesto más de generosidad. Con contrato en vigor, antepuso el bien del club al suyo propio y dejó voluntariamente el equipo, que necesitaba su plaza de extranjero para reforzar el juego interior. Curiosamente esa plaza la ocuparía Wayne Robinson. En ese momento podría haber fichado por cualquier equipo. Toda Europa le quería, pero eligió el Indesit Caserta. Precisamente haciendo la pretemporada con este equipo le sobrevino el terrible accidente vascular y con sólo 29 años tuvimos que aceptar que jamás iba a volver a pisar una cancha.

Pocas veces la vida se ha portado tan mal con alguien tan bueno. Pocas veces en la historia del deporte alguien que ha entregado tanto ha recibido tan poco. Por eso si hay un Dios que proteje a los deportistas yo reniego de él y lo maldigo. Lo maldigo por olvidarse de Mirza. Lo maldigo por asistir impasible a su sufrimiento. Lo maldigo por privarnos de su magia. Lo maldigo por no permitirnos devolverle ni una pequeña parte de lo que él nos dio.

Mirza Delibasic. El mejor jugador europeo de todos los tiempos. Y tambien la mejor persona.

21 comentarios:

Peter Mihm dijo...

Yo no maldigo a nadie; la vida puede ser muy cruel y con el gran Mirza lo fue. Resulta curioso que alguien que tan sólo estuvo dos años en un club dejara un sello tan profundo.

De él recuerdo su magia, su elegancia, su clase y, sobre todo, un pase marca de la casa que hacía por detrás del cuello... Cada pase suyo era una oda a la belleza y un canto a la generosidad. ¡¡Qué tío más grande!! ¡¡Cómo nos hizo disfrutar!!

Nada se puede igualar a aquellas tardes en las que después de hacer los deberes veíamos baloncesto desde el Pabellón (el mítico que Florentino aniquiló sin pudor alguno).

Creo que nunca he disfrutado tanto en mi vida viendo baloncesto como en aquella época, en la que la NBA casi era una desconocida en España. Hasta Beirán, jugador serio y cumplidor, se apuntaba a los pases por la espalda contagiado por la magia del mago del balón naranja: el gran Delibasic.

Wayne Robinson dijo...

Ja,Ja. Tienes razón. No escribía yo. Lo hacía la rabia que me provoca pensar que este tio tuviera que retirarse con 29 años. Es cierto que era un golfete y dicen que la mala vida que llevó tuvo algo que ver con sus problemas de salud. Pero aun así es muy injusto. Todavía tenía mucho que hacer y que inventar. Ay! Me consumo en la nostalgia amigo Peter.

Peter Mihm dijo...

Sin duda su talento y su bondad no iban acompañadas de una vida deportiva ejemplar, pero es que para muchos hay otras cosas y no se les puede culpar por ello. Este tío era un genio. No sé porqué motivo me recuerda tanto a Pete 'Pistol' Maravich, otro de mis favoritos. ¿Se parecen físicamente tanto o es que yo les meto en el mismo saco por lo mucho que me gustan?

Wayne Robinson dijo...

Se parecieron en muchas cosas. Físicamente, en su forma de concebir el baloncesto, en el hecho de morir relativamente jóvenes. Eran dos almas gemelas.

Wilt Chamberlain dijo...

Por lo que he leído era un tipo con una salud bastante endeble, el físico no engaña, era muy delgadito. ¿El Pete Maravich europeo, puede ser? Recuerda que pete Maravich murió a los 40 y pocos de un ataque al corazón mientras jugaba una pachanga en un pabellón con unos vecinos.

Wilt Chamberlain dijo...

Ah! lo de pete maravich ya lo había dicho mihm, por algo será.

Wayne Robinson dijo...

Bueno. Voy a aprovechar este comentario para despedirme. Me marcho de vacaciones el lunes. Tengo que preparar el viaje y no creo que tenga ocasión de escribir nada durante el fin de semana. Mi destino es un secreto aunque voy a daros una pista. Es posible que tenga ocasión de comerme un buen filete de buey de kobe (ver mi primer post) Quiero dar las gracias a todos los que habeis pasado por aquí: Peter, Litros, Juanejo, McMillan, y especialmente a Wilt. Y no me olvido de Wolf, que tuvo el detalle de inaugurar el blog y ahora disfruta de un merecido descanso. Lo dicho. Gracias a todos jugones. Sois unos autenticos funkymen. (o como se diga)

Wilt Chamberlain dijo...

Jajaja, wayne robinson se va a Philadelphia, la ciudad donde nacieron mis dos ídolos baloncestísticos, Kobe Bryant y Wilt Chamberlain. "Mi destino es un secreto", muahahaha, te pasa como a mí, no queires saber nada de la prensas rosa, ¿Cuántas veces has rechazado invitaciones a Salsa Rosa? Yo 4 veces, y eso que me ofrecían una millonada.

Feliz descanso temporal wayne.

true wolf dijo...

De blog en blog he ido pasando por mis favoritos...lástima que ahora que vuelvo haya tantos fuera

En octubre todos al pie del cañon!

LITROS dijo...

Felices vacaciones. A todos.
Cierto que el parecido de Mirza con Pet es tanto fisico como tecnico. Que dos jugadores inigualables.

Julius Bird dijo...

Hombreeeeee Wayne. Pero qué alegría ver que te has animado a formar parte de la comunidad blogera. Y, además, con un pedazo de blog histórico, documentado y con mucho arte. Enhorabuena. Qué crack Mirza, menuda generación de jugones de la vieja Yugoslavia. Seguiremos en contacto, y yo también te he echado de menos, amigo.

Juanejo dijo...

que grande este post vecino!!! espectacular. lo unico en lo que no estoy de acuerdo es en lo de mejor jugador europeo de todos los tiempos (para mi es el de la foto), pero esta claro que era un adelantado a su tiempo, y con un corazon gigante. grande mirza. RIP

Juanejo dijo...

por cierto, te animo a pasarte por mi blog de nueva creacion, compadre.

carlos michael dijo...

Para mí, el jugador más genial que he visto y además un caballero. sobre todo lo bueno es que hacía lo que hacía con un físico de lo más endeble. Por eso le admiro tanto porque lo que hacen esos negrazos de 2 metros y 120kilos de peso no tiene tanto mérito. Para mí está en el mismo saco que Bird , Magic o Jordan . Un fenómeno que está en el cielo.

biologoenapuros dijo...

Mi primera imagen de baloncesto (pues por los años en que Delibasic estuvo en Madrid será con 4-5 años míos) es un ataque del R Madrid en que se para en un contraataque por la derecha, a la altura de la línea de personal y clava un tiro limpio...

Lo tengo marcadísimo.

Qué maravilla de jugador...

alma karabeg dijo...

Kindje era idolo de tantas niñas y niños de Sarajevo por su inmensa humanidad,por su nobleza,por su manera de ser.En todos sentidos de palabra era rey,como jugador era genio.Los Sarajevitos/as nunca olvidarán su presencia durante toda maldita guerra en Sarajevo,su bondad,y valentia,como en aquellos tiempos de gloria en todos partidos en momentos criticos.Nos hizó la vida ,infancia y adolecencia,más bella,era ser que normalmente deja una inborrable huella.

Anónimo dijo...

Wayne,
Tuve la suerte de ver al gran Mirza en un partido en Valladolid jugando con algunos de los genios de siempre ,Corbalán,Brabender,...,me acuerdo que yo estaba en uno de los fondos del pabellón a media altura de la grada ,y podía ver todo el campo.Mirza dió un pase de campo a campo y lo siguiente que vi es la canasta debajo del aro de Fernando Martin (otro de los nuestros).Nos había engañado a los espectadores,nunca supe por donde fue esa asistencia.Todavía me emociono al recordar esto. Yo era un chaval de 14 años que amaba mi deporte y aquello fue muy grande , han pasado 26 años y se me pone la carne de gallina.Un saludo.

Alfonso Zúñiga Muñoz dijo...

Efectivamente, sin lugar a dudas Mirza Delibasic es uno de los mejores jugadores que han parido las fronteras del viejo continente, y posiblemente, el mas elegante en la pista, el de movimientos tan gráciles, aquel que parecía flotar en la pista.
Tenía tal visión de juego que lo difícil era para Mirza tan fácil que le aburría como a un niño superdotado una clase de sumas y restas. Por eso daba pases por la espalda, pases picados en carrera, pases imposibles con una mano mirando al tendido (de los que sobre todo se beneficiaba el gran FM), tiros estratosféricos con la axila del defensor en la cara, etc ... y precisamente esa falta de retos fue minando el aliciente en su juego hasta el punto de que su última temporada en el Madrid fue de lo más floja.
El confesaba en los diarios deportivos que solo debía esforzarse un poquito en los partidos contra el Barça, el resto cada vez carecía de mas interés.
Por eso Mirza fue un jugador que con 27 años debió dar el salto a la NBA. Allí, en la dificultad de un basket plagado de figuras, habría vuelto a dar todo su potencial. Pero a principios de los ochenta era misión imposible salir de Europa, y así el gran Delibasic se quedó sin su sueño del mismo modo que fueron privados de el Cosic, Slavnic, o aquel Sabonis estilizado de los ochenta de rodillas enteras.

Josu dijo...

Those where the days, man!
I was 9 years old.
It was great.

calvicie jabbar dijo...

Tengo 34 años y cuando vi a Delibasic tenia 6 o 7,a pesar de ello guardo algùn recuerdo de èl.Se ha lucido en el buèn sentido al que lo compara en su parecido con Maravich.

Anónimo dijo...

Mirza Delibasic: para mí el mejor jugador que nunca dio el baloncesto europeo, por muchas cosas, porque fue un adelantado a su tiempo, esa manera de jugar nunca se había visto aquí: como era posible que un gran tirador como el se dedicase a repartir esas inverosimiles asistencias a sus compañeros? Iturriaga sabe mucho de eso, es uno de los que mas le deben...
yo solo puedo añadir una cosa mas: el fue quien me hizo amar el baloncesto.. que fue de aquella carpeta que tenía yo con una foto recortada del gran Mirza lanzando una suspesión?